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Muerte de Bovinos en Guatemala a causa del Botulismo

En la actualidad no es mucha la literatura específica sobre la muerte súbita en bovinos en suelos guatemaltecos, sin embargo, se puede definir dicha muerte en los rumiantes en pastoreo, particularmente la especie bovina, como la condición patológica de los animales, en la cual el bovino aparece muerto o muere luego de un periodo corto de enfermedad, sin presentar mayores síntomas visibles en su comportamiento o estado general. Se ha demostrado que este cuadro clínico ocurre con relativa frecuencia bajo condiciones de ganadería extensiva en suelos tropicales, que se caracterizan por tener bajo contenido de fósforo, calcio, magnesio y sodio, afectando la relación planta–suelo-animal. El Botulismo predispone a los bovinos a sufrir diversos problemas de salud que mas adelante detallaremos.

A continuación Grupo Lavet expondrá el caso de Botulismo en Guatemala y de cómo junto a todo un equipo de doctores y especialistas en el tema, concluyeron que se trataba de dicha enfermedad, y desarrollaron una vacuna preventiva para tratarlo.

El Botulismo

El Botulismo es una enfermedad  con sintomatología nerviosa que afecta a bovinos y otras especies, se manifiesta como debilidad general, postración y muerte en un periodo de 24 a 48 horas. Es ocasionada por la ingestión de la bacteria y/o la neurotoxina desarrollada por la bacteria anaeróbica y esporulada de Clostridium botulinum que prolifera en animales muertos, alimentos y aguas en mal estado.

(Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

El Clostridium botulinum está siempre presente en el ambiente, se vuelve problema cuando por alguna variable se multiplican dentro del organismo de los animales, en la etapa final no hay ningún tratamiento y normalmente los animales fallecen. En los bovinos los grupos toxigénicos de la toxina que más afectan son el C y el D.

Esta enfermedad se considera multifactorial, por la relación con las condiciones de manejo en las fincas: agua de mala calidad, suelos deficientes principalmente en fósforo, exceso de calcio, pastos pobres y con bajo contenido de proteína. Adicionalmente puede ser por condiciones genéticas, bajas defensas causadas por estrés, sequía, ingestión de huesos que sucede como resultado de la falta de minerales.

Los animales con deficiencias minerales manifiestan un apetito depravado comúnmente llamado Pica, los bovinos chupan o mastican  huesos contaminados de animales muertos, lo que los vuelve vulnerables.

Fotografía: Grupo Lavet

Cuando una zona ganadera en términos generales sufre uno o varios de los problemas descritos, suele suceder que el contagio y letalidad del Clostridium se potencializa, y se establece como una enfermedad endémica. Hay medidas correctivas y de manejo que deben ser aplicadas, pero al ser ya una enfermedad endémica, se hace necesario incluir la vacuna contra el botulismo dentro de los programas de manejo como una herramienta indispensable para su control.

Antecedentes

A mediados del año 2016 en el municipio de la Libertad Petén se reportó el inicio del brote de una enfermedad en bovino, de alta mortalidad con sintomatología nerviosa, debilidad, postración y muerte, inicialmente por similitud de los síntomas se confundió con Rabia Bovina, lo cual quedo descartado con la toma de suficientes muestras de cerebro y analizados en  el laboratorio respectivo para esta enfermedad, con resultados negativos.

Adicionalmente se consideró que dicha mortalidad podría deberse a la enfermedad conocida como Pseudorabia ocasionada por la bacteria Histophilus somni, lo cual se descartó al no encontrar la bacteria en ninguna de las muestras evaluadas y que la mortalidad continuó aun después de haber aplicado la vacuna que prevenía dicha enfermedad.

Para finales del 2018 ya se había extendido a la mayoría de los municipios del Petén. Por lo que se inició con la investigación de campo con múltiples visitas a las fincas afectadas en asociación con la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad San Carlos de Guatemala a través del Dr. Leónidas Ávila, se llegó al diagnóstico clínico de la enfermedad conocida como Botulismo.

En el  estudio se observó las siguientes características en las fincas:

  • Bajo pasto en proteínas en diferentes cantidades.
  • Suelos duros y pobres.
  • Deficiencia en fósforo y minerales.
  • Suplementación de sal mineral de mala calidad.
  • Fuentes de agua contaminadas.
  • Malos hábitos de eliminación de animales muertos.
  • No responde antibióticos.
  • Descartada la rabia bovina.
  • Descartado por falta control de vacunas específicas del Haemophilus.

Sintomatología

Para confirmar el diagnóstico presuntivo y planificar posibles acciones, el Ministerio de Agricultura, Ganaderia y Alimentación (MAGA) conformó una fuerza de trabajo para realizar un diagnóstico del problema.  Se levantaron diferentes muestras obteniendo la confirmación de la presencia de Clostridium botulinum y la neurotoxina entre otras causas. Para el diagnóstico del laboratorio el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) centralizó el análisis de las muestras en el laboratorio regional SEPROLAB.

Completados los procedimientos mencionados, GRUPO LAVET desarrolló la vacuna CLOSTRIVET B, con una combinación de Cepas locales e importadas en las concentraciones que dieron mejor resultado en las pruebas preliminares de campo. Luego en conjunto con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) se inició un programa técnico para capacitar a los ganaderos y mejorar el manejo en los hatos bovinos acompañado de la recomendación del uso de la vacuna CLOSTRIVET B para lograr ir reduciendo la enfermedad.

Foto: Spicy Guatemala

La reducción de la enfermedad va ser en forma progresiva en la medida que se siga el adecuado manejo del programa preventivo sugerido. Sin embargo, la única forma de garantizar que esta enfermedad deje de ser letal y propagarse, es por medio de mejorar las prácticas de manejo de los animales en la región.

Recomendaciones para prevenir o reducir incidencia del botulismo

  1. Suplementación con sales minerales de alta calidad, alto contenido en fósforo y buena absorción (por EJ Labimin polvo) de 40 a 60 gramos por día mínimo.
  2. Suplementación inyectada con productos en base a fósforo y minerales (por ejemplo Labiphos b12 20ml por animal x2 veces mínimo).
  3. Suplementación con tiamina y/o complejo B (por EJ Labivit AD3E + Complejo B).
    Dosis de 10 a 20 ml por animal mínimo 2 veces.
  4. Asegurar la ingestión de proteínas de muy buena calidad.
  5. Enterrar cadáveres y evitar pillaje de osamentas por perros o aves de carroña.
  6. Desinfección y limpieza de fuentes de agua, dar agua fresca y limpia.

Este programa de vacuna preventiva del botulismo no excluye la necesidad de usar sus vacunas habituales, recuerde que esta es una enfermedad es diferente a todas las anteriores.

Programa de Prevención

Edad1 AplicaciónRepetición
TerneroDe 2 a 3 meses (5ml)Cada 6 meses
Adultos1ª. Aplicación y repetir a los 21 días (5 ml)Cada 6 meses

No es conveniente diagnosticar la enfermedad empíricamente, lo recomendable es acompañarse de su Médico Veterinario de confianza y solicitar apoyo a las autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y/o en caso de emergencia con su proveedor de insumos podrá apoyarlo en el seguimiento necesario para el efecto.

Conclusión

Existen varias formas donde el bovino puede contraer esta enfermedad; al beber aguas contaminadas, ingiriendo huesos contaminados por deficiencia mineral y al comer pasto de un suelo donde hay exceso de calcio, escasez de fósforo y bajo en proteína. El diagnóstico epidemiológico de los casos de muerte súbita en Bovinos requiere de importantes esfuerzos de observación, acompañada de buenas prácticas de manejo en las fincas. El Botulismo no es una enfermedad infecciosa, sino mas bien es una intoxicación alimentaria en animales, por el consumo de materiales orgánicos debido a la intensa deficiencia mineral de los suelos donde pastan. Grupo Lavet recomienda prevenir la enfermedad vacunando con Clostrivet B, con dosificación en terneros y adultos de 5 mL por animal cada 6 meses y así prolongar la vida del bovino.